Pero ¿qué es una horma?
Es una pieza de madera (o plástico reciclado) que representa el volumen deseado del zapato. Corresponde al volumen del pie estilizado, siendo la principal restricción el calce perfecto.
La horma puede ser de varias formas: puntiaguda, redonda o cuadrada, y corresponde a la altura del tacón, que a veces puede alcanzar alturas considerables.
Un pequeño flashback de la historia…
No hace mucho, se usaba la misma horma para el pie derecho o izquierdo para fabricar un par de zapatos. Pero como cada persona es única, al igual que sus dos pies, que no son idénticos en longitud, anchura o tamaño, las hormas diferenciadas para el pie derecho y el izquierdo finalmente aparecieron en el siglo XIX. Esperemos que la estandarización de nuestra profesión y la búsqueda de la optimización industrial no nos lleven de nuevo a esa situación. ☺
El taller del hormero
El taller del primero es una guarida, un lugar apartado donde el tiempo dedicado a pensar, cincelar, modelar y lijar está como escrito en sus paredes. Al entrar en su corazón (porque es aquí donde todo cobra forma), se percibe ese olor a una mezcla de madera y cola, y luego la extraña visión de esa capa de serrín blanquecino que cubre todas las superficies. Pero también existe esa mezcla de lo antiguo y lo moderno entre las herramientas sencillas y rudimentarias: la escofina, la lija, el famoso gato que sustituye al tornillo de banco y permite trabajar con las manos libres, y los tornos digitales utilizados para reproducir las hormas en serie.
Una profesión en peligro de desaparecer
Hace unos años, cada fábrica contaba con su propio hormero interno. Posteriormente, esta profesión se externalizó. A principios de la década del 2000, Francia contaba con unas cuatro empresas de hormas, cada una con varios hormeros. Hoy han desaparecido... Solo quedan Italia y España, que han logrado mantener este arte artesanal a un alto nivel. ¡Uf, estamos a salvo! Se necesitan al menos 10 años de práctica para empezar a dominar los fundamentos de este arte... un consejo para aficionados...
Ahora ya sabes por qué en Oodoo damos tanta importancia a la horma. Ante todo, para garantizar la calidad del calzado y el bienestar, pero también para asegurar la longevidad de esta profesión y, sin duda, para rendir homenaje a Alain Lagré, el padre de Billy, quien fue hormero en su época y quien supo transmitirle su pasión por esta profesión.
Let’s take the road together !